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ISPICA

Situada en el extremo sudoriental de la isla de Sicilia, estuvo habitada durante el imperio romano con la denominación de Hyspicaefundus, que evolucionaría hasta Spaccaforno, que identificó la población hasta el año 1935 en que sería identificada como Ispica. Durante buena parte de su historia esta población sería señorío de la familia Statella, cuyo blasón coincide con el oficial de la población en la actualidad, aunque no siempre ocurriera así en el pasado como veremos.


En una patente de sanidad emitida el 21-5-1771 por los jurados de Spaccaforno, desgraciadamente sin datos que permitan identificar su autoría, se representa un retablo con tres pedestales, en el central la Inmaculada Concepción preside el documento, con el rostro ligeramente inclinado, en actitud de recogimiento, las manos unidas sobre el corazón y el manto ligeramente agitado por el aire. Se apoya sobre la luna y una esfera, trasunto del orbe terráqueo por el que repta una serpiente, representación de satanás, aplastada por la Virgen. La esfera citada surge de la corona que timbra el escudo de la ciudad, cuartelado en cuyo primer cuartel, a su vez cuartelado se aprecian en 1º y 4º una alabarda y en los otros dos una torre en cada; se trata del escudo de la familia Statella y coincide con el actual de la ciudad. La indefinición del grabado impide la identificación de los restantes cuarteles del escudo, que se completa con dos condecoraciones igualmente difíciles de precisar y un manto que cae desde la corona, con sendas cintas que lo sujetan a las volutas del retablo, que descansa en esta parte sobre una concha.


A la derecha de la Inmaculada Concepción, sobre uno de los pedestales laterales se sitúa la representación de san Bartolomé, uno de los apóstoles de Jesús, al que se atribuye la evangelización de Arabia y Mesopotamia. Sería martirizado en Armenia, donde fue desollado vivo y posteriormente crucificado. Como es habitual se representa con el cuchillo y la piel colgando de un brazo.


Finalmente en el otro pedestal figura santa Rosalía de Palermo, que habitó en dicha ciudad durante el siglo XII; su culto sería difundido por la orden benedictina, alcanzando enorme popularidad en Sicilia y en otros territorios de la cristiandad. Figura en este documento representada con la corona de rosas, la mano derecha sobre el corazón, mientras sostiene con la izquierda un libro sobre el que descansa un crucifijo, junto a una calavera y una rama florida

El resto del retablo se representa como si fuera un pergamino que ampara el texto del documento que se había de rellenar con los datos de la embarcación y los tripulantes identificados por la patente de sanidad.

Antonio Gil Albarracín

Doctor en Historia

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